A los que amamos a los animales nos sobran los motivos para hacerlo, sin embargo, hay ocasiones en las que te gusten o no los perros, no puedes dejar de reconocer las grandes aportaciones que hacen a la sociedad.

Es el caso de la Unidad Canina de los Bomberos del Ayuntamiento de Valencia. Se trata de la  primera de la Comunidad Valenciana, creada ya hace trece años. Dirigida por José Varea, la unidad cuenta con un equipo de once personas y 18 perros.

¿Cuál es su principal función? Ya sea por rastreo o venteo, la labor de estos perros, que cuentan con un adiestramiento especial desde cachorros, consiste en, junto con su guía, buscar personas desaparecidas.

En el segundo semestre de 2017, estos perros  realizaron ocho búsquedas reales. Pero, ¿cómo trabajan los perros de búsqueda?

Como nos explica José Varea, lo más importante “es que los perros disfruten. Para ellos, trabajar es un juego. Deben pasarlo bien, divertirse  y, además, deben tener un gran vínculo con su guía. Se trata de un trabajo en equipo que no puede llevarse a cabo si no hay una gran conexión entre el humano y el perro”.

La clave para educar a estos perros es, pues, el juego y el vínculo. Aunque también debe cumplir otros requisitos como ser un perro seguro, sin miedos, muy bien socializado y tener un buen instinto de caza y presa. Varea nos explica que “aunque cualquier perro bien entrenado puede ser un buen perro de búsqueda,  por lo general, los pastores belga malinois suelen mostrar muy buenas aptitudes para este trabajo. Además de su genética,  les encanta jugar, suelen sentir adoración por su guía y ello lleva a que les encante trabajar con él”.

Pero aunque estos perros van a tener un importante trabajo en nuestra sociedad, deben  educados y tratados desde el respeto y con los mismos cuidados y atenciones que a cualquier otro perro. Varea apunta que “los malinois son perros muy sensibles y hay que trabajar con ellos de una forma segura y sin arriesgar. Por ello, la formación y la sensibilidad del guía son también parte fundamental de este trabajo en equipo”.

Así pues, los miembros del equipo de la Unidad Canina de Bomberos de Valencia reciben una formación especializada anual homologada en Europa, que cada año se renueva con un examen. Se trata de una formación en Guía Canino enfocada a rescate, totalmente obligatoria para los bomberos de esta unidad.

Los requisitos para formar parte de esta unidad son ser bombero,  propietario de un perro y realizar los cursos de formación obligatorios. Y después, ya sabemos, a vivir y trabajar juntos. En Valencia, la Unidad Canina de los Bomberos la forman 6 pastores belgas malinois, 3 golden retriever, 2 pastores alemanes, 2 labradores, un border collie, un perro de aguas y 3 mestizos.

Todos ellos están especializados en realizar búsquedas de personas vivas en escombros y en grandes áreas.

Pero lo que nunca debemos olvidar es que estos perros, ante todo, son perros. Por ello, viven con sus guías, ya que son sus propietarios y cuando no están trabajando, llevan una vida normal de perro. Viven en casa, duermen en sus camas, dan paseos por el monte, juegan con otros perros, se socializan…

Y gracias a esta vida normal del perro y el vínculo que así se crea, se genera un trabajo en equipo en el que el humano confía en su perro, pero el perro también confía en su guía, ya que su seguridad depende de él. Ambos saben que juntos, conseguirán salvar vidas.

Y esa importante tarea es para la que trabaja cada día la Unidad Canina de los Bomberos de Valencia.

Humanos y perros, unidos.

 

La nueva generación 

Uma, Khaleesi y Birras son la nueva generación de la Unidad Canina de los Bomberos de Valencia. Estas tres chicas han llegado pisando fuerte para ser las nuevas perras de venteo, es decir, de búsqueda de personas vivas.

Las tres son hermanas y viven cada una con sus respectivos guías. Uma vive en casa con su compañera Luisa; Khaleesi es la nueva integrante de la familia perruna de José Varea; y Birras forma parte de la manada de Pepe Medina.  Las tres son pastor belga malinois y están aprendiendo muy rápido a ser unas buenas perras de rescate.

Los cachorros reciben una educación especial desde que llegan a casa de sus nuevos propietarios, ya que para sacar el mejor partido de ellos, deben empezar con su educación lo antes posible.

El día a día del cachorro es diferente del de los perros adultos. Los cachorros reciben entrenamiento varias veces al día para que se vayan acostumbrando a la rutina posterior de trabajo que deberán cumplir estos perros.

Normalmente, se les hacen tres entrenamientos al día, que realiza el bombero cuando está de guardia en el parque de bomberos. El entrenamiento puede llevarse a cabo también en casa. Además, se realiza también un entrenamiento conjunto con todos los perros de la unidad.

Así que no tendremos que perder de vista a estas tres guerreras, que aunque se encuentran en período de formación, ya han comenzado a trabajar.

 

*rastreo: Técnica de búsqueda de personas por referencia.

*venteo: Técnica de búsqueda de personas vivas.