En verano se llenan las playas de personas que buscan disfrutar del mar y los deportes acuáticos. Pero, a veces, el mar también nos puede jugar una mala pasada y podemos vernos en problemas.

Para ayudarnos en esos momentos, las playas cuentan con un servicio de socorrismo. ¿Pero os imagináis que a estos humanos les ayudaran perros socorristas?

El Grupo de Rescate Mare Nostrum, con sede en Denia y fundado en el año 2003, es una asociación sin ánimo de lucro que entrena perros para rescate acuático.   

La asociación ofrece dos cursos anuales para responsables de perros que sean susceptibles de poder ser socorristas. Además, se realizan entrenamientos mensuales con los perros.

Como nos explica la presidenta del Grupo de Rescate Mare Nostrum, Carmen Nácher, “la raza ideal para realizar este trabajo es el Terranova porque son perros que nacen con un gran instinto de salvar a las personas que puedan tener un problema en el agua. Nosotros lo que hacemos con los entrenamientos es canalizar ese instinto para salvar vidas junto con un guía humano”.

Aunque también hay otras razas que pueden llegar a ser unos buenos socorristas, como el Labrador o el Golden, el Terranova cuenta con grandes ventajas como un sistema que han desarrollado mediante el que aunque traguen agua, no pasa a sus pulmones, por lo que es difícil que se ahoguen.

Otra ventaja es su gran fuerza. Al poder remolcar un peso de hasta 2.500 kilos, pueden rescatar a varias personas a la vez e incluso pueden llevar embarcaciones a tierra.

También tienen los pies palmeados para poder nadar con gran facilidad y cuentan con un doble pelaje que les aísla del agua y les mantiene la piel siempre seca, y aguantan bajas temperaturas, por lo que pueden salvar vidas en aguas gélidas.

Pero es muy importante saber que el perro nunca actúa solo. Carmen Nácher explica que “el binomio socorrista-perro es totalmente fundamental. El perro siempre actúa siguiendo las órdenes del socorrista humano. En  nuestros cursos, enseñamos a los responsables de los perros a guiar al animal para trabajar en equipo. Por ello, lo ideal es que el dueño o guía del perro sea socorrista”.

El Grupo de Rescate Mare Nostrum entrena a los perros desde cachorros para canalizar su instinto y aprovecharlo para salvar vidas en el agua, guiados por el socorrista.

Cuando el socorrista detecta una posible víctima en el agua, acude hasta ella y una vez la ha tranquilizado, da la orden al perro para que vaya en su ayuda. De esta manera, el perro sacará del agua a la víctima,  y si es necesario, también al propio socorrista.

A los Terranova les encanta subir a las embarcaciones. Este hecho y su gran fuerza, ofrece la gran ventaja de que son capaces de salvar a varias personas a la vez, e incluso remolcar la propia embarcación, mientras que el ser humano solo puede salvar a las víctimas de una en una.

El entrenamiento de estos perros debe comenzar en la etapa de cachorros, mediante el juego, el chapoteo en el agua, los premios…

Carmen Nácher asegura que “el Terranova es muy tenaz y moriría por salvar a una persona,  por eso es tan importante canalizarle el instinto y saber aprovecharlo para salvar vidas. Ellos pueden ayudarnos mucho y su presencia en las playas sería de gran utilidad”.

Esperamos poder ver pronto en las playas de nuestras costas a estos socorristas peludos a los que tanto les gusta ayudar a las personas y que proporcionarían mucha seguridad a los bañistas en verano.