Muchas veces nos preguntamos por qué los perros actúan de forma distinta frente a un mismo estímulo. Es decir, hay perros que se aterrorizan al escuchar un trueno o un petardo, mientras que otros actúan con total pasividad. También observamos cómo no todos los perros son capaces de relacionarse con la misma facilidad  con otros perros o incluso, con personas.

Pues bien, la causa de esta diferenciación radia en lo que se denomina periodo  de socialización. Esta etapa se caracteriza por ser una de las más importantes sobre el desarrollo de nuestro perro, ya que es la que tendrá más consecuencias sobre su conducta.

Este periodo se inicia el día 21 desde el nacimiento del perro y finaliza, aproximadamente, a los tres meses. Una vez acabado, aparece la respuesta de miedo frente a estímulos desconocidos. Esta respuesta comienza cuando el cachorro tiene un mes de vida y conforme avanza el periodo de socialización, la capacidad de sentir miedo hacia lo desconocido va aumentado y, en consecuencia, disminuye la atracción por lo desconocido.

Por ello, es de vital importancia que durante este periodo, el animal tenga contacto y relación con animales de su propia especie, con otras especies distintas, y con estímulos ambientales tanto auditivos como visuales.

La dificultad de llevar a la práctica este periodo radica en los programas de vacunación, pues ambos coinciden. Durante estos programas se aconseja no sacar al cachorro a la calle ni ponerlo en contacto con otros perros, por lo que este aislamiento podrá tener consecuencias futuras en el modo de relacionarse con su entorno. Pero existen alternativas para que el cachorro se relacione con otros sin poner en riesgo su salud, como son las clases de cachorros. En ellas, los cachorros con edades próximas y en la misma situación del programa de vacunación, se relacionan entre ellos y son expuestos a distintos estímulos.

Una de las claves de este periodo es que se adquieren las pautas de conducta social mediante el juego con el resto de la camada.

cachorros

El juego entre cachorros es fundamental para una correcta socialización de los perros.

Comienzan a conocer el lenguaje corporal canino y a cómo controlar la intensidad del mordisco. También se habituarán a ruidos ambientales que más adelante formarán parte de su entorno habitual. Si reciben un nivel adecuado de estimulación, cuando sean adultos serán más tolerantes a ambientes ricos en estímulos como puede ser una ciudad.

Por ello, debemos saber que el mejor momento para adoptar un cachorro es como mínimo a los dos meses de edad. Pues por un lado, interesa que el cachorro esté el tiempo suficiente con la madre y sus hermanos y, por otro, que quede tiempo suficiente de este periodo para que se habitúe a la nueva familia.

En cualquier caso, es importante destacar que no es el único periodo donde se aprende a hacer frente a distintas situaciones. Como respuesta a la aparición  del miedo disminuye la capacidad para aceptar especies desconocidas y situaciones diferentes. Por tanto, es importante que los responsables de los perros continúen  exponiéndolos a una variedad de situaciones durante toda su vida, pues serán capaces de seguir aprendiendo, enriqueciéndoles así su día a día.

M. Carmen de Gracia

Etóloga