Hola, me llamo Vanessa y soy Terapeuta Ocupacional de la Fundación ACAVALL.

En la Fundación llevamos a cabo programas de Terapia, Educación y Ocio Asistidos con Animales para personas con diversidad funcional o en riesgo de exclusión social, con el fin de promover el desarrollo personal y mejorar la calidad de vida. Por ello, para nosotros, generar espacios de inclusión donde todo el mundo pueda participar, tenga las capacidades que tenga, es una clave esencial en muchos de los programas que desarrollamos.

Hoy os presento uno de ellos: El ParAgility.

El ParAgility es una actividad deportiva para personas con diversidad funcional y sus perros. Esta modalidad deportiva es la versión adaptada del Agility, un deporte que consiste en que un perro consiga superar un circuito de obstáculos en el menor tiempo posible y cometiendo el menor número de faltas, guiado por un humano que le da las indicaciones de por dónde tiene que ir y qué obstáculo tiene que superar cada vez.

Cuando la gente me pregunta por qué practicar Agility o ParAgility, yo les suelo contestar: ¿y por qué no? Es una actividad que aporta muchísimas cosas positivas tanto a los animales como a las personas.

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Belén y Persa practican ParAgility con la Fundación Acavall.

Y es que a través de este deporte, podemos favorecer el bienestar de los perretes (y consecuentemente el de los humanos) de una forma divertida y dinámica. Aunque para nuestros perros la actividad no se reduce a fomentar sólo su buen estado físico, sino que va mucho más allá. Están en un entorno donde se les comprende, donde se interactúa con ellos de una forma SIEMPRE positiva y basada en el respeto, donde aprender es divertido, donde pueden ver que su guía se flexibiliza a la hora de interactuar con ellos (algunos descubren que conviven con humanos más majos, incluso, de lo que creían), donde el vínculo entre guía y perro no hace más que crecer, donde pensar y resolver retos se convierte en algo que merece la pena, donde se nutren de compartir la actividad con otros perros con los que tienen la oportunidad de comunicarse y, en definitiva, donde son felices.

Para los humanos, además de todo lo anterior (perdonadnos perretes, pero lo  que os pasa a vosotros también lo sentimos y lo vivimos nosotros), es encontrar un lugar donde la diferencia no resta, es más, donde encuentran a gente preparada para adaptar la actividad a sus características, donde pueden pasar un rato divertido con sus compis peludos, donde aprenden de ellos y de las propias capacidades que cada uno trae de casa, donde cada uno marca su propio ritmo y sus metas, donde encuentran asesoramiento en cuanto al trato con los perros, donde se sienten respetados  y, según dicen, donde se lo pasan en grande.

Así que, después de todo lo dicho, sólo os queda probar la experiencia, ¿quién se viene a superar obstáculos?

Para solicitar más información acerca de la actividad podéis escribir a paragility@fundacionacavall.com o llamar al 675 66 12 53 y os contaremos todos los detalles.

Vanessa Pérez, terapeuta ocupacional de la Fundación Acavall.