En el mes de marzo, Hada Greta y yo, gracias a Escuela Canina Caniland, asistimos al Curso de Mantrailing que impartieron Ernest Capdevila, bombero de la Generalitat de Catalunya, y la instructora, Mónica Díaz. El Mantrailing es una técnica de búsqueda de personas por olor de referencia, que utilizan ya en muchas unidades de rescate de policía y bomberos, pero también puede practicarse como deporte.

Y ahí es donde nosotras buscamos nuestro hueco.  El curso comenzó un sábado y llegamos ilusionadas a la clase teórica. Todo lo que iba explicando Ernest parecía sencillo de entender, así que llegamos a los entrenamientos con ganas de triunfar. Bueno, en realidad, llegué yo con ganas de triunfar, ya que Greta aún no sabía lo que íbamos a hacer.

Comenzamos a entrenar y la mayoría de los perretes iban entiendo lo que se les pedía. Por explicarlo de manera breve, el entrenamiento consiste en que un figurante se esconde y el perro tiene que encontrarlo siguiendo las partículas de olor que desprende la persona. Parece fácil, ¿no? Pues yo no conseguía hacerle entender a Greta a qué estábamos jugando. Como cuando hacemos juegos de olfato, ella suele buscar comida que yo escondo, creía que era lo mismo y Greta no sabía lo que tenía que hacer.

Mantrailing

Me desmoralicé bastante, no porque Greta no lo entendiera, sino porque yo no sabía cómo explicarle que ahora no buscábamos comida sino a una persona. Y durante el primer día del curso, no hubo manera. Comenté a los instructores Ernest y Mónica, que podía ir a casa y traer a Hada Laila o Senda, a ver si ellas lo entendían.

Ernest Capdevila: “Greta nos está ofreciendo la posibilidad de aprender”

Me había rendido. Pero Ernest y Mónica, no. Me animaron a continuar  y en repetidas ocasiones, Ernest me dijo: “Jose, agradece a Greta que nos lo está poniendo difícil. Con lo fácil no se aprende. Greta nos está ofreciendo la posibilidad de aprender tanto a ti como al resto del grupo, como a nosotros. Tenemos un reto por delante. Greta tiene potencial. Pero nosotros debemos pensar cómo vamos a hacerle entender lo que queremos de ella”.

Y así acabó el sábado y volvimos el domingo al curso. Los instructores venían con ideas frescas para Greta. Sin embargo,  en el primer entrenamiento, tampoco funcionó. Ahí estuve a punto de tirar la toalla. Pero Ernest me dijo: “Es una pena. Dale una última oportunidad”.

Y me explicó cómo motivar a Greta de una manera especial.

Y nos fuimos a entrenar con Mónica. En el primer entrenamiento, gracias al truco de Ernest y al trabajo de motivación de Mónica, ¡¡¡por fin, Greta lo entendió!!! ¡Fue fantástico!!!!!! Greta disfrutó, recibió su merecido premio (gentileza de Ernest), nos divertimos juntas y  yo me sentí contenta y alegre.

Y así, ya en cada entrenamiento, Greta pudo disfrutar de este maravilloso deporte que es el Mantrailing. Un deporte en el que el perro es libre, disfruta, piensa, olfatea, toma sus propias decisiones, pero siempre con nuestro respaldo y apoyo.

Quiero animar a todo el mundo que tenga perro a practicar este deporte. El fin de semana fue mágico. Compartir el amor por los perros con otras personas, ver a los perros disfrutar, a los humanos aprender de los perros, y crear una nueva familia de mantrailers, ha sido para nosotras una experiencia maravillosa.

Mantrailing

Quiero dar las gracias a Escuela Canina Caniland por organizar este magnífico curso, al resto de compañeros por la ilusión y el amor a los animales y, sobre todo, a Ernest y Mónica por confiar en nosotras.

“Gracias por la pasión con la que realizáis vuestro trabajo, gracias por el amor a los perros y gracias por vuestra humildad. Sin vuestro apoyo, no lo hubiésemos conseguido”.

Y quiero, por supuesto, dar las gracias a Greta, como me dijo Ernest, por ponérmelo difícil, por ayudarme a entender que en la vida no hay dificultades sino retos y por ser la mejor compañera de vida que se puede tener.

A todos, ¡nos vemos en el próximo entrenamiento!