Este mes de febrero, el III Batallón de la UME, sito en la base militar de Bétera debe estar preparado para cualquier emergencia que ocurra en cualquier parte del mundo (se turnan cada mes los cinco Batallones que están distribuidos por la geografía nacional). Esto supone que su equipo cinológico tiene que estar también preparado para estar en 24 horas en cualquier parte del mundo para realizar su trabajo de búsqueda y localización de personas, si ocurriese una catástrofe.

Yogui ok

Yogui espera para realizar un entrenamiento de búsqueda de cadáveres en sumergido.

Además, el equipo de emergencia debe ser autosuficiente durante una semana para no causar molestias en la zona afectada. Todos recordamos casos como el terremoto de Nepal o el de Lorca donde la rapidez a la hora de encontrar personas con vida hace que el trabajo de los perros de rescate sea fundamental.

Ellos, con su olfato, son capaces de realizar un trabajo que los humanos nunca podríamos hacer. Pero, por supuesto, para ello, estos maravillosos perros son entrenados diariamente por sus guías.

Oda ok

Oda realiza una práctica para encontrar una víctima viva entre escombros.

El vínculo entre el guía humano y el perro de rescate es fundamental para llevar a cabo un buen trabajo. De esta manera, como siempre, la colaboración entre humanos y perros aporta grandes beneficios a la sociedad. Pero para ello, el perro debe confiar en su guía para cumplir las órdenes de ir a buscar por donde se le indica y el guía debe confiar en su perro siempre que le dé una indicación de que ha encontrado algo.

Villy ok

Villy busca cadáveres en tierra a la orden de su guía.

Hemos estado en el Batallón de la UME de Bétera, donde el Brigada Rubio y los guías caninos de la unidad cinológica nos han contado cómo trabajan estos perros y la valiosa aportación que hacen a nuestra sociedad.

Pero, ¿quiénes son ellos? Conozcamos al equipo cinológico de la UME:

Perros de rescate de personas vivas:

Mathus: pastor belga de 9 años de edad.

Bratislava: pastor belga de 4 años.

Uruk: pastor belga de 8 años.

Quinto: pastor alemán de 6 años.

Connie: pastor belga de 8 años.

Perros de rescate de cadáveres:

Yogui: pastor belga de 8 años. (También está entrenado para rescate de personas vivas).

Villy: pastor alemán de 8 años.

En prácticas:

Oda: pastor belga de 1 año.

Pronto os contaremos cómo trabajan estos perros y qué supone para sus compañeros humanos trabajar con ellos. Hablaremos de vínculo, respeto, profesionalidad, confianza,  estímulo positivo, temple, juego y mucho más.