Lorena Manrique es psicóloga forense y coordinadora de Instituto Faro. Imparte el módulo Maltrato Animal y su Relación con la Violencia Interpersonal en el Curso de Formación para Profesionales en Bientestar y Protección Animal, que se impartirá en Valencia, del 2 al 6 de octubre. A través de este curso, Lorena Manrique nos enseñará a mejorar la vida de los animales, a detectar un maltrato animal y, sobre todo, a saber cómo actuar.

¿Cuál es el principal mensaje que quieres que se lleven los alumnos que realicen este curso?

El objetivo de este curso es que los alumnos aprendan conceptos sobre bienestar animal, reconozcan los diferentes tipos de maltrato animal que pueden producirse y su relación con la violencia interpersonal, conozcan la legislación vigente en nuestro país y en nuestra comunidad, y cómo pueden actuar ante cualquier tipo de maltrato.

Hemos de ser conscientes de que queda mucho camino por recorrer en pro del bienestar animal, pero entre todos, formándonos, trabajando y actuando, podemos mejorar la vida de los animales.

¿Cuáles son los principales tipos de maltrato animal que se están dando en la sociedad española?

Aunque el maltrato directo hacia los animales es el más visible (golpes, tortura, mutilaciones, envenenamiento…),  y es del que se suelen hacer eco los medios de comunicación cuando se conoce algún caso en nuestro país, el mayor número de casos sería de maltrato indirecto (negligencia en el cuidado (alimento, refugio, atención veterinaria…)). Son miles los animales que viven en pésimas condiciones durante toda su vida. Perros atados durante años con cadenas a bidones metálicos que hacen la función de caseta, perros viviendo solos en terrazas, sin ningún cobijo para esconderse del sol o de la lluvia, perros completamente llenos de parásitos, gatos callejeros enfermos y sin alimento, y los miles de hámsteres, tortugas, conejos, pájaros,… que se compran y/o regalan a diario y que acaban muriendo por esta desatención.

¿Cómo podemos concienciar a la sociedad para acabar con el maltrato animal?

Es necesario que los programas que se apliquen sean programas que aborden tanto la prevención como la actuación y la sanción.

Nuestras administraciones siguen basando la mayoría de sus actuaciones en informar para prevenir el abandono animal. La mayoría de las legislaciones en nuestro país sobre la tenencia de animales de compañía se aprobaron en los años 90. Hablamos de casi 30 años de haber entrado en vigor la legislación sobre maltrato animal, y aun ahora las administraciones centran el 90% de sus actuaciones en hablar únicamente del abandono. Es cierto que es elevadísimo el número de abandonos de animales en nuestro país, pero nuestra sociedad ya conoce esta realidad y la ilegalidad de abandonarlos. Si hasta la fecha esta situación no ha cambiado, esto nos indica que las actuaciones realizadas han sido insuficientes.

La mayoría de administraciones interpretan las leyes de protección animal en relación a las consecuencias que la tenencia de animales tiene sobre el bienestar humano, pero no protegen a los animales del maltrato de estos. Por esto, la mayoría de actos de crueldad animal quedan impunes o son castigados de forma leve.

La venta ilegal de animales, la gestión de los centros de recogida de animales por parte de empresas privadas, la facilidad para deshacerse de un animal (llevándolo a la perrera y pagando unos pocos euros por ello), la cría indiscriminada por particulares que no desean esterilizar a sus animales, administraciones que dificultan las sanciones a los maltratadores de animales… Todo esto debe abordarse desde programas serios y globales que trabajen de forma conjunta toda la problemática que existe actualmente en nuestro país sobre el abandono y el maltrato animal. Sólo de esta manera se podrán generar cambios que desembocarán en la creación de una sociedad más responsable.

¿Hay un perfil de maltratador de animales?

Quizás actualmente todavía no podamos hablar de un perfil de maltratador de animales, pero sí podemos detectar en estas personas rasgos de personalidad comunes. Por lo general suelen ser personas con un bajo control de impulsos, baja autoestima y sin empatía hacia sus víctimas.

¿Cuál es la relación entre la violencia contra animales y la violencia interpersonal?

Las investigaciones realizadas encuentran relación entre el maltrato animal y la violencia doméstica (violencia de género, maltrato infantil y maltrato a personas mayores), el bullying y los abusos y agresiones sexuales.

Según una investigación de DeViney, Dickert y Lockwood, en el 60% de las familias en las que se dieron casos de maltrato infantil, se detectaron casos de maltrato animal.

Los autores Schiff, Louw y Ascione concluyeron tras una investigación realizada en 1999, que el 63% de los hombres condenados por crímenes de violencia hacia personas había maltratado animales de manera intencionada en su infancia.

Estos son sólo algunos ejemplos de investigaciones en las que la relación entre el maltrato animal y la violencia interpersonal queda demostrada.

¿Son las autoridades conscientes de esta relación? ¿Se tiene en cuenta el maltrato animal como indicador de violencia interpersonal?

Nuestro país no cuenta actualmente con investigaciones sobre la relación entre el maltrato animal y la violencia interpersonal. Actualmente estamos realizando en la Universidad Jaume I de Castellón una investigación sobre el maltrato animal en niños y adolescentes y su relación con otros tipos de violencia, pero todavía no se han publicado los datos obtenidos.

Se han realizado investigaciones en EEUU, Canadá, Francia, Italia… y a pesar de las diferencias culturales existentes entre estos países y el nuestro, podemos generalizar sus resultados a nuestra sociedad. Pero para realizar programas de prevención e intervención en España, necesitamos realizar investigaciones en nuestro país.

En un domicilio en el que se ha detectado un caso de violencia de género, y en él conviven animales, la probabilidad de que éstos también sean víctimas de maltrato es de más del 50%.

Entre el 62% y el 76% del maltrato animal en hogares con relaciones violentas sucede en presencia de los niños, lo que supone una victimización de los menores, quienes pueden repetir estos actos de maltrato hacia los animales utilizándolos como objetivo de su ira.

Según una investigación de J.S. Hutton, el 82% de las familias identificadas por maltrato animal ya habían sido identificadas previamente por los servicios sociales por la presencia de niños en situación de riesgo de maltrato infantil.

Las autoridades no son conscientes de la relación entre los diferentes tipos de violencia, por lo que en la mayoría de los casos, a pesar de detectar una víctima de maltrato, muchas víctimas que también están siendo maltratadas, no son detectadas y por lo tanto no son atendidas.

¿Cómo se detecta esta relación?

Conociendo las investigaciones que  se han realizado, se hace necesaria la coordinación entre los diferentes organismos y entidades que trabajan con las posibles víctimas: veterinarios, policía, asociaciones protectoras de animales, maestros, psicólogos, médicos…

Podemos conocer un caso de maltrato animal, detectar un caso de maltrato infantil o de violencia de género… pero se hace necesaria la coordinación, colaboración y comunicación  entre entidades, para poder actuar de forma temprana y poder conocer si hay otras víctimas de esta violencia.

¿Cuál es el principal reto que tenemos hoy en día para acabar con el maltrato animal?

Quizás que nuestra sociedad deje de normalizar el maltrato y señale sin miedo al maltratador para que las autoridades puedan actuar. Pero al mismo tiempo necesitamos agentes de la autoridad formados para prevenir e intervenir ante el maltrato y administraciones dispuestas a trabajar contra el maltrato y a sancionar al maltratador, lo que dará confianza y seguridad al ciudadano a la hora de denunciar.

Acabemos con un mensaje positivo, Lorena, ¿cuál crees que es el mayor beneficio que aporta la convivencia con animales?

Son numerosos los estudios que confirman los beneficios de la convivencia con animales para la salud y el bienestar de las personas. La tenencia de animales de compañía ejerce un efecto beneficioso en la prevención y recuperación de la salud física y mental de las personas con quienes conviven. Diversas investigaciones señalan que el fenómeno de la recuperación de las personas que tienen mascotas es un hecho real, ya que el contacto con un animal y la interacción con él provee beneficios terapéuticos. En los últimos años se han intensificado los programas con participación de animales de compañía en las terapias tradicionales, ya que los efectos positivos de este tipo de terapias pueden ayudar los pacientes aportando beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales.