Yuca, Ozzy, Kiara y Lusa pertenecen a Cáncer en Personas y Detección Olfativa Canina (CDOC), un organismo creado por el adiestrador Salvador López para entrenar perros con el objetivo de detectar cáncer en humanos a través del olfato canino.

Este organismo surge de la pregunta “¿Qué puedo hacer yo?, cuando el padre de Salvador murió de cáncer, y él decidió aplicar sus conocimientos sobre adiestramiento canino a la lucha contra el cáncer. A partir de esa idea, profesionales expertos y sensibilizados con este tema, crearon el CDOC, que participa en el proyecto “El Olfato Canino como Detector de Cáncer”, del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, con la colaboración de la Asociación Española Contra el Cáncer, del que ya os hablé en el artículo Yuca, la perrita investigadora que colabora en la detección precoz del cáncer de próstata.

Pero en esta ocasión quiero hablaros de la importancia de que los perros sean tratados con la dignidad que merecen y de, por lo tanto, ser dignos de convivir con ellos, de merecer todo lo que nos aportan. Salvador López nos explica que el trabajo que realizan sus perros  y la gran aportación que hacen a la sociedad no sería posible si no fuesen tratados como perros, con respeto y dignidad, y procurando su bienestar y felicidad.

Ozzy ok

Ozzy es feliz con su trabajo en el CDOC.

“Los perros deben entendernos, deben darse cuenta de que somos justos con ellos. Y nosotros debemos entender su manera de ser felices para formar un buen equipo con ellos. Eso es el respeto. Debemos ser dignos de nuestros perros”, explica Salvador.

Y para saber si somos dignos de convivir con un perro como él se merece, Salvador nos da algunas pautas:

-Tener una vida que te permita disfrutar de él, y a él de ti.

-Garantizar su bienestar básico: comida, bebida, veterinario, higiene, paseos.

-Ser responsable en la manera en que el perro llegue a tu hogar. Salvador siempre recomienda  adoptar, pero si compras, que sea en un criadero  que cumpla con la ley. Nunca se debe comprar en lugares donde no sepamos cómo se está tratando a los animales y cuál es su origen.

-Responsabilidad en la crianza. Si no quieres esterilizar a tu perro, deberás ser responsable en el caso de un embarazo no deseado y consultar con el veterinario. El abandono no es una opción.

-Marcar al perro unos objetivos para que se sienta realizado: que pueda desarrollar sus instintos, pensar, aprender algunos ejercicios de obediencia básica…

-Leer y documentarse sobre la idea de que los perros son seres vivos, que cuando llegan a nuestro hogar forman parte de la familia. El perro debe tener su sitio como un miembro más de la familia.

-Paseos compartidos: Hay que compartir con el perro el ocio y el relax, llevarlos al aire libre,  a su verdadero hábitat, al monte, a la playa, a campos… y disfrutarlo juntos.

Lusa

Lusa en un momento de juego y felicidad.

Salvador asegura que si seguimos estas pautas, seremos dignos de nuestros perros y mereceremos el amor incondicional que ellos nos dan. A mí no me parece tan difícil. Se trata de darles amor y de compartir con ellos nuestra vida de una manera activa. Se trata, al fin y al cabo, no de tener un perro, sino de vivir con nuestro perro.