En caso de que ocurra una catástrofe en un país, sea el que sea, se puede solicitar la colaboración de España mediante la aportación de un equipo USAR (Urban Search Rescue) que se desplaza a un país en el que hay una emergencia. En el mundo hay 30 equipos USAR y en España hay dos, uno en Madrid (del ERICAM-Bomberos de la Comunidad Autónoma) y otro en la UME, del que forman parte los componentes de Bétera. El equipo USAR tiene la función de buscar, localizar y extraer a las víctimas de una catástrofe. El equipo cinológico centra su trabajo en la búsqueda y localización de las víctimas.

En este artículo, os seguimos contando lo que aprendimos del III Batallón de la UME, situado en Bétera y gracias al que pasamos una estupenda mañana compartiendo entrenamiento con sus maravillosos perros de rescate.

Raúl y Connie ok blog

Raúl da a Connie su merecido premio tras un buen entrenamiento.

Cuando un equipo cinológico llega a una zona de rescate, los perros trabajan dirigidos y coordinados en todo momento por sus guías humanos. Guiados por su olfato, cuando un perro marca una zona, los humanos deciden cómo acceder a la víctima sin dañarla. En ocasiones, se manda un segundo perro para confirmar lo que ha macado el primero. En estos casos, la rapidez para detectar a las personas con vida es lo más importante, por lo que el trabajo de los perros es imprescindible.

Pero en cada ocasión, el perro debe trabajar de una manera diferente porque cada búsqueda es también diferente. No es lo mismo buscar personas vivas en un terremoto o en un edificio derruido por una explosión de gas, que buscar a una persona que se ha perdido o buscar restos de personas fallecidas.

El perro realiza la búsqueda de tres maneras: por venteo, por rastro o por olor de referencia.

Cuando el perro busca por venteo, recoge las partículas que hay en el aire y busca hasta que encuentra otras partículas similares a las que ha registrado. Por olor de referencia, se le da al perro a olfatear una prenda u objeto de la persona a encontrar y el perro busca ese olor. Por rastro, el perro sigue un rastro que ha dejado la persona que buscamos desde un punto base.

Estas tres metodologías permiten a los perros hacer su trabajo en diferentes circunstancias como son la búsqueda en estructuras colapsadas (terremotos), la búsqueda en grandes áreas, la búsqueda en deslizamiento del terreno y la búsqueda en aludes.

En general, nos comenta el Brigada Rubio que las estructuras colapsadas y las grandes áreas son las zonas que más se trabajan. “Deslizamientos y aludes se trabaja menos y además, es más complicado para los perros porque las partículas que deben detectar salen del suelo”, explica.

Pero como el trabajo depende de la colaboración perros-humanos, cuando al perro no le llegan bien las partículas que debe olfatear para saber si hay personas vivas enterradas bajo la nieve o los escombros, se suele sondear el terreno con varas para que salga el olor a la superficie y facilitar el trabajo de los canes. Si esto tampoco funciona, se suelen hacer catas en el terreno para que las partículas de olor salgan a la superficie y puedan ser detectadas por los perros.

Carles y Uruk ok blog

Carles entrena a Uruk para ser un buen perro de rescate.

Este trabajo llevado a cabo en perfecta colaboración entre perros y humanos es el que permite salvar vidas. Sin la dirección del humano, el perro no podría hacer bien su trabajo, pero sin el olfato y la obediencia de los perros, los humanos seríamos incapaces de detectar vida tras una catástrofe como un terremoto o un derrumbamiento de una edificación.

Por ello, los perros merecen respeto y agradecimiento y trabajar en condiciones dignas. Los guías humanos del equipo cinólogico de la UME nos cuentan que los perros deben descansar y en grandes áreas es mejor que trabajen varios perros a la vez para poder abarcar más terreno y turnarse mientras algunos de ellos descansan.

Aunque el tiempo de descanso necesario para que los perros puedan trabajar en condiciones óptimas varía según circunstancias como el clima o el tipo de terreno en el que están trabajando, realizar descansos cada 20 minutos sería lo óptimo. Pero como siempre, el guía del perro es el que debe decidir cuándo y cuánto tiempo debe descansar su perro.

Y como siempre, los perros merecen el mayor de los respetos y una vida digna y llena de amor incondicional, como el que ellos nos dan a nosotros.