Este verano, las Hadas Perrunas y yo hemos conocido Arcadia, un lugar con alma donde se trabaja por los animales, desde el corazón. Arcadia, Desarrollo de Espacio de Vida Silvestre, Equilibrio de Animales y Respeto del Entorno Rural, es, entre otras cosas, un santuario de animales al que quiero dedicar parte de mi vida.

Allí he conocido a Pablo Y Bea, los fundadores de este maravilloso lugar, y también a sus animales como la yegua Pandereta, la cerda Rumba o la burra Bu. Pero Arcadia la forman muchos más perros, gatos, gallinas, caballos, cabras, pavos… una gran familia de animales que ya no tenían cabida en nuestra sociedad y que en este espacio, en mitad de la montaña, han encontrado un hogar.

santuario de animales

Cleo descansa en uno de los rincones de Mas de Madalena.

 

Porque el objetivo de Arcadia es devolver a estos animales el equilibrio que un día perdieron a causa de situaciones difíciles e incluso por el maltrato recibido por los humanos. Todos los animales que viven en Arcadia tienen un pasado complicado, pero todos ellos han recibido aquí una segunda oportunidad y todos ellos han encontrado de nuevo el equilibrio, dándonos una gran lección y enseñando a los humanos que la naturaleza es sabia y que los animales también  tienen alma.

Pablo y Bea se encargan de reintroducir a los animales que llegan a Arcadia de nuevo en la naturaleza. Les ofrecen alimento y agua, cuidados veterinarios, un lugar confortable donde vivir, cariño y, lo más importante, libertad para que cada animal encuentre su equilibrio físico y emocional a su manera. Y así, desde el amor y el respeto a la esencia de cada animal, conviven todos juntos en armonía.

santuario animales

En Arcadia conviven varios caballos que han encontrado su equilibrio y su hogar.

Y así es como Pablo y Bea han conseguido crear un paraíso a imagen y semejanza de la región griega  Arcadia, un país imaginario donde reina la felicidad, la sencillez y la paz, en un ambiente idílico habitado por personas que viven en comunión con la naturaleza.

Arcadia se encuentra ubicada en la localidad castellonense de Lucena del Cid y recibe visitas de colegios y otros colectivos para concienciar así acerca del respeto animal. Además del santuario, este proyecto cuenta con otras acciones de desarrollo de la vida silvestre, que os contaré más adelante.

“En Arcadia, la convivencia interespecie es una realidad”

Nosotras hemos conocido Arcadia al pasar unos días de vacaciones en Mas de Madalena, un alojamiento rural donde se respira tranquilidad. Los niños que se alojan allí con sus padres esperan cada día ansiosos a Bea para acompañarla en la tarea de dar de comer a los animales, visitarles y en algunos casos, hasta acariciarles. Compartir juegos con los perros o con la cerda Rumba es para los niños un gran aliciente.

santuario de animales

Rumba vive tranquila y feliz en Arcadia. A los niños les encanta verla y acariciarla.

Bea, que llega siempre al Mas seguida  de sus perros, aprovecha estas visitas para explicar a los niños la historia de cada animal y para educarles en el respeto y el amor a los animales. Y así, esta gran amante de la naturaleza y de los animales, va poniendo su semillita de amor en cada niño que aprende a respetar a los animales y a tratarlos con cariño.

Arcadia emprende ahora una nueva etapa en la que afronta grandes retos y proyectos y en la que quiero poner un trocito de mi corazón. Así que pronto os contaré más cosas de este maravilloso lugar donde la convivencia interespecie es una realidad.